Intervención de la Delegación de la AEGLE, en el XV Congreso de la ASALE, México D.F. 23-25 Noviembre 2015
Señor Director de la Academia Española de la Lengua, Presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española,
Señor Director de la Academia Mexicana de la Lengua,
Señoras y Señores académicos:
Séame permitido cumplir con el agradable deber de expresar, en nombre de mi colega, el Académico D. Julián Bibang Oyee, Vicepresidente de la AEGLE, en el de la Academia Ecuatoguineana de la Lengua Española y en el mío propio, nuestro sincero agradecimiento a la Academia Mexicana de la Lengua y al Señor Director de la Real Academia Española, Presidente de la Asociación de las Academias de la Lengua Española, por habernos invitado a participar en este XV Congreso de las Academias de la Lengua Española; agradecimiento que extiendo al comité de organización, por el esmero con que han preparado este evento y por el recibimiento y atenciones de que somos objeto desde nuestra llegada a esta hermosa e histórica ciudad de México D.F.
No voy a cansarles con una larga intervención para explicarles las razones que han llevado a la República de Guinea Ecuatorial, un pequeño país del África Central, a crear una Academia de la Lengua, Correspondiente de la Española y, en su consecuencia, solicitar que la misma sea admitida como miembro de la ASALE, esta Gran Familia de Academias a cuyo XV Congreso asistimos hoy en México.
Sin embargo, les diré de forma sucinta, que el español es el idioma no solamente oficial sino también el vínculo de cohesión y comunicación interétnica de nuestro país, así como el signo de identidad tanto en su entorno geográfico inmediato como en todo el continente africano. Se trata, por consiguiente, de una acción de amor legitimo lo que nos ha impulsado, a lo largo de los últimos 30 años, a tomar iniciativas para que la lengua española recupere su puesto en la sociedad ecuatoguineana.
Como seguramente saben ustedes, pocos meses después de la accesión de Guinea Ecuatorial a la independencia, el 12 de octubre de 1968, el primer presidente del país, por sus desavenencias con España y su clase política, llegó a prohibir la enseñanza en las escuelas y el empleo de esa lengua en el país. Situación que duró hasta 1979, cuando se produce el golpe militar que le derrocó y se reinicia así el proceso de nuestro reencuentro con la Hispanidad.
Desde entonces, las nuevas autoridades ecuatoguineanas tomaron la determinación de recuperar el retroceso sufrido durante once años y reintegrar al país en el área de la cultura y lenguas hispanas, porque entendían que estas forman parte del patrimonio cultural guineoecuatoriano.
Por otro lado, nuestro país por su situación geopolítica se enfrenta al peligro de la invasión cultural de sus vecinos, con los que comparte fronteras en la parte continental y son, demográfica y territorialmente, más grandes; tal es el caso de la República Gabonesa (al Sur y Este) y la Republica del Camerún (al Norte) ambos de idioma y cultura franceses. En la parte insular, la más grande de las islas del país, Bioko, en la que se ubica la Capital, Malabo, se encuentra más cerca de las costas de Nigeria (anglófono) y Camerún (francófono). A todo eso, se añade la pugna por abrirse paso que lleva actualmente la lengua portuguesa, con sus representantes enfrascados en una frenética actividad de contactos e iniciativas en pro de la difusión de la misma en nuestra sociedad cultural y académica. Téngase en cuenta que nuestro País tiene una extensión territorial, entre la parte continental y sus seis islas, de solo 28.050 Km² y una población, según el último censo del 2015, de 1.200.000 habitantes.
En fin, con el decidido propósito de manifestar su determinación de integrarse en el espacio cultural que le es históricamente propio, a pesar de su lejanía geográfica, en junio de 1984, se organizó en la ciudad de Bata el Primer Congreso Hispánico-Africano de Cultura al que, además de España, Hispanoamérica envió eminentes hombres de cultura.
Asimismo, en el II Congreso Internacional de la Lengua Española de Valladolid, en 2007, el Presidente de la Republica, Su Excelencia Teodoro OBIANG NGUEMA MBASOGO, entre otras cosas, manifestó: «[cito:] Guinea Ecuatorial ha apostado por la creación en el País de una Academia de la Lengua Española, el establecimiento de un programa que refuerce la difusión del español en los medios de comunicación social y el reforzamiento de los cursos de español para extranjeros ya establecidos por la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial. […] Para estos proyectos y programas, esperamos contar con la colaboración de la Real Academia Española de la Lengua y de las Academias de la Lengua Española de todas las naciones hispanoamericanas así como del Instituto Cervantes»
Dos años después, en el año 2009, la Real Academia Española de la Lengua nombraba los primeros cinco académicos ecuatoguineanos, correspondientes de la RAE, en las personas de Doña Trinidad Morgades Besari, Don Julián Bibang Oyee, Don Federico Edjo Ovono, Don Leandro Mbomio Nsue y Don Agustín Nze Nfumu. Por su parte, el Gobierno ecuatoguineano, mediante el Decreto 163/2013, de fecha 8 de octubre, de la Presidencia de la República, crearía la Academia Ecuatoguineana de la Lengua Española (AEGLE) especificando en su artículo 1° que la misma es correspondiente de la RAE y evocando su posible ingreso en la Asociación de Academias de la Lengua Española.
El 30 de junio de 2014, los cuatro académicos ecuatoguineanos correspondientes de la RAE, tras el fallecimiento de Don Leandro Mbomio, solicitaron formalmente, según el reglamento de 1870, el inicio del procedimiento para el reconocimiento formal de la AEGLE como correspondiente de la Española.
En enero de este año 2015, fueron aprobados los Estatutos de la AEGLE por el Pleno de la Real Academia Española, culminándose así su reconocimiento. La RAE designaría seguidamente, el 25 de junio, otros cinco académicos ecuatoguineanos correspondientes en las personas de los señores Don Armando Zamora Segorbe, Don Justo Bolekia Boleka, Don José Francisco Eteo Soriso, Doña María Nsue Angüe y Don Maximiliano Nkogo Esono.
Estos cinco académicos, mas los cuatro anteriores, conforman actualmente el núcleo constituyente de la Academia Ecuatoguineana de la Lengua Española.
La AEGLE cuenta con una Junta Directiva, elegida el 11 de septiembre del presente año, compuesta por cinco miembros: un Presidente (Don Agustín Nze Nfumu); un Vicepresidente (Don Julián Bibang Oyee); un Secretario (Don Armando Zamora Segorbe); una Bibliotecaria (Doña Trinidad Morgades Besari) y un Tesorero (Don José Francisco Eteo Soriso).
Tras este recorrido del proceso de la creación y reconocimiento de la Academia Ecuatoguineana de la Lengua Española (AEGLE) como Correspondiente de la RAE, presentamos ahora a la Comisión Permanente de la ASALE, la solicitud de su integración como Academia Asociada.
Señoras y Señores académicos,
Antes de concluir mi intervención, permítanme reiterar nuestro sincero agradecimiento a todos y a cada uno de ustedes, que han hecho posible nuestra presencia aquí en México DF, al invitarnos a participar en este XV Congreso de las Academias de la Lengua Española, brindándonos así la oportunidad de presentar esta solicitud de ingreso de la AEGLE como miembro de la ASALE.
Señoras y Señores académicos,
Permítanme concluir mi intervención poniendo como colofón la siguiente cita de lo que afirmó el Jefe de Estado ecuatoguineano en Valladolid en 2007, y que en el día de hoy adquiere mayor vigor y sentido: Cito. «En definitiva, venimos de África muy alentados porque creemos en la solidaridad del mundo hispánico, lo hacemos para reafirmar nuestra vinculación incuestionable a este mundo; queremos dejar constancia de nuestra vulnerabilidad en el continente africano, como también nuestra disponibilidad de constituir un punto de apoyo y un refuerzo del español en África».
MUCHAS GRACIAS






